La importancia del correcto mantenimiento de los neumáticos

A día de hoy, cada vez se retrasa más la sustitución de los neumáticos, en parte debido a la crisis que nos afecta, hecho que perjudica la seguridad de todos los usuarios de la vía.

Debemos de recordar que los neumáticos:

1. Son la única unión entre el vehículo y la carretera.

2. Soportan todo el peso del coche, una carga de hasta 50 veces su propio peso.

3. Responden a los distintos movimientos de la conducción como la dirección, la aceleración y la frenada del coche.

4. Absorben irregularidades de la carretera.

5. Tienen fecha de caducidad (5 años), la cual aparece marcada dentro de una elipse con la semana y año de fabricación en formato de cuatro cifras. Por ejemplo, si apreciamos “3912” dentro de la citada elipse en el borde exterior del neumático, significa que se ha fabricado en la semana 39 del año 2012 y caduca 5 años después de esa fecha.

Además de afectar a la seguridad, que es lo fundamental, el buen estado de los neumáticos también afecta al confort y al ahorro del combustible. Para conseguir una mayor durabilidad y la máxima seguridad en conducción, debemos tener presente la siguiente información sobre la presión de los neumáticos:

  • Los neumáticos con una presión correcta:

Los neumáticos con la presión correcta reducen el riesgo de perder el control del vehículo ya que este aprovecha el diseño y la funcionalidad programada por la empresa que ha diseñado el neumático. Además, protege el propio neumático de un desgaste prematuro y de daños irreversibles en el mismo.

  • Los neumáticos con poca presión:

Unos neumáticos con poca presión pueden provocar un accidente, dado que se produce un sobrecalentamiento y este puede provocar un reventón; así como la posibilidad de que se salga el neumático de la llanta (conocido coloquialmente como “desllantar”) con sus nefastas consecuencias para los ocupantes.

La insuficiencia de presión también hace que se desgasten más rápido los bordes de los neumáticos acortando su vida útil, aumenta considerablemente de la distancia de frenada, reduce la capacidad de evacuación del agua apareciendo antes el fenómeno de “aquaplaning” y provoca un aumento de consumo de combustible.

  • Los neumáticos con exceso de presión:

Los neumáticos con exceso de presión provocan un desgaste prematuro e irregular (en concreto de la parte central del neumático) lo que provoca menor adherencia y el riesgo de pérdida de control. Esto es debido a que el neumático se adapta menos a la calzada.

Así mismo, conlleva una menor amortiguación de las rugosidades de la calzada además de un lógico aumento de las posibilidades de causar un reventón.

 

 

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Recomendaciones sobre el mantenimiento de los neumáticos

La mejor recomendación que se puede hacer es la de comprobar la presión de los neumáticos al menos una vez al mes y siempre antes de realizar un viaje largo. Ésta debe de realizase preferiblemente estando fríos los neumáticos; si no fuese así, por fenómenos naturales la presión puede aumentar hasta 0’5 bar; siendo más habitual unos 0’3 bar. Por tanto, si lo comprobásemos en caliente, tendríamos que añadir una de estas cifras a la presión recomendada (resultando un cálculo aproximado).

La presión de inflado recomendada puede encontrarse:

  • En el manual de usuario del vehículo
  • En el lateral de la puerta, junto al asiento del conductor (muchos fabricantes la incluyen en una pegatina o chapa metálica).
  • En el interior de la trampilla del depósito de carburante.

Además de una correcta presión en lo neumáticos es importante un alineado correcto de la dirección para evitar un mal desgaste de los neumáticos. Esto, obviamente, no es una acción que pueda realizar el usuario medio de un turismo por lo que requiere pasar por el taller por el que no deberían de cobrarte más de 50 €.

Los neumáticos nuevos o menos gastados deben ponerse en el eje trasero, dado que estos no están conectados al volante, por lo tanto así tendremos mayor facilidad para controlar el vehículo pues resulta más fácil controlar el turismo si tiene poca adherencia en el eje anterior que si tiene poca adherencia en el eje posterior. Es necesario saber que para algunos vehículos los fabricantes especifican presiones diferentes para el eje delantero y trasero.

Así mismo es necesario tener en cuenta que lo que prima en la conducción es la seguridad, por lo tanto un mantenimiento adecuado de los neumáticos es esencial, por ello la Dirección General de Tráfico (DGT), persigue a aquellos usuarios cuyo dibujo en los neumáticos no tenga una profundidad superior o igual a 1’6 mm en las principales ranuras de la banda de rodadura. En las mismas ranuras principales podremos encontrar unos pequeños tacos de goma con la altura mínima legalmente permitida (coloquialmente llamados “avisadores” o “testigos”) con lo que nos resultará más sencillo comprobar si nuestros neumáticos están dentro de la legalidad.

Al extremo y, si no disponemos de otro método de comprobación del desgaste, se puede utilizar una moneda de 1 euro cuya banda externa tiene unas estrellas. Apoyando en canto de la moneda en la ranura principal de la banda rodadura, dichas estrellas deben de quedar ocultas por la goma; si las estrellas del borde de la moneda se aprecian es que nuestro neumático requiere un cambio dado que excede el límite de desgaste fijado en los 1’6 mm.

A la izquierda el neumático está en el límite de desgaste
A la derecha se aprecia como es preciso sustituir el neumático

Por el contrario, si llevamos menos profundidad en el dibujo, la sanción por cada neumático en mal estado puede suponer 200 €. Además, si los agentes consideran que los neumáticos son un peligro para la conducción podrían inmovilizar el vehículo. Esto puede ocurrir si el dibujo es más bajo de los 1’6 mm anteriormente citados, si el neumático se encuentra cuarteado, con bolsas de aire… o cualquier otro signo de mal estado que pueda influir en la conducción.

En Inpenor conocemos y tenemos experiencia laboral en las consecuencias del precario mantenimiento de los neumáticos. Después de muchos años de trabajo en reconstrucción de accidentes hemos visto muchas colisiones, salidas de vía, etc; derivadas de un mal mantenimiento del vehículo y, en especial, de los neumáticos. Un solo neumático dañado, en algunos casos, ha hecho perder el control del vehículo al conductor con nefastas consecuencias.

Ciertamente, habiendo tantos factores que influyen en la conducción y siendo el mantenimiento de los neumáticos uno de los que podemos controlar, realmente es sencillo y rápido comprobar si debemos o no circular con ellos en base a su estado de conservación.

¡Comprueba el estado de los neumáticos al menos una vez al mes!

No tardarás ni un minuto por cada uno y puede marcar la diferencia entre hacer una ruta segura (da igual al trabajo que un viaje largo) y sufrir, como mínimo, un susto.

P. Negreira

INPENOR

A Coruña 2013