Particularidades de la Ley 22/2011 de Residuos y Contaminación de Suelos

Bastantes cambios están acaeciendo en la legislación medio-ambiental en el último lustro, bien por exigencia europea, bien por propia necesidad de sostenibilidad, siendo ésta la única vía de futuro que se nos presenta. Leyes como Responsabilidad Medioambiental y su próxima modificación, la nueva Ley de Residuos y Contaminación de Suelos, Ley de protección del medio marino… Nos ponen de manifiesto la fusión de cualquier ámbito laboral con el medio ambiente, siendo así una fuente garantizada de innovación y desarrollo para el mundo empresarial, no ya por señalar sus ventajas laborales mediante una aplicación sensata y coherente respecto al entorno profesional donde se englobe.

En este primer artículo de la sección medioambiental del blog de Inpenor, consideramos interesante para aquellos ajenos a la materia, dar a conocer los aspectos fundamentales de la nueva Ley 22/2011 de Residuos y Contaminación de Suelos y sus diferencias con la ya derogada Ley 10/1998 de Residuos.

Entre los objetivos principales se encuentra minimizar los residuos generados por la actividad económica e industrial mediante una apuesta por la sostenibilidad a base de reducir la cantidad de residuos y apostar por la prevención. La maximización de los recursos utilizados es el principal reto que plantea la nueva legislación así como la regeneración y reutilización de la máxima cantidad de residuos. Por otro lado, entre las principales novedades presenta la creación de una comisión de coordinación en materia de residuos, así como la minimización  administrativa y una tramitación electrónica de los procedimientos administrativos obligatorios de información y potestades de restablecimiento de legalidad ambiental. Así pues, la gran diversificación competencial entre las administraciones, como pasa en el R.D. 9/2005 de Suelos contaminados, y sus nuevas obligaciones entre las mismas, presenta un difícil reto para la aplicación práctica de esta ley.

Una de las novedades destacables es la eliminación del concepto de «residuos urbanos» y sus consecuencias para las entidades locales, diferenciando entre “residuos domésticos” y “residuos industriales” siendo así que, las entidades locales, habrán de llevar a cabo, como servicio obligatorio, la recogida, transporte y el tratamiento de los residuos domésticos generados en los hogares, comercios y servicios, en los términos establecidos en sus propias ordenanzas, pudiendo asumir, de forma voluntaria, la gestión de los residuos comerciales no peligrosos y de los residuos domésticos generados en las industrias también, sin perjuicio de que los productores de dichos residuos puedan gestionarlos por sí mismos, si así lo deciden.

También el Desarrollo legal del régimen de responsabilidad ampliada del productor de residuos es un punto interesante a destacar, pues existe la posibilidad para el productor de implantar de forma obligatoria sistemas de depósito, devolución y retorno para determinados flujos de residuos, pudiendo llevarse a cabo de forma individual o colectiva, ésta última previa  autorización por parte del órgano ambiental competente de la comunidad autónoma donde radica el domicilio del sistema en cuestión y, además, una autorización por parte de los órganos autonómicos competentes de aquellos territorios sobre los que pretenda implantarse el sistema colectivo.

La introducción del concepto de subproducto en nuestro ordenamiento jurídico y la regulación del fin de la condición de residuo es un aspecto novedoso a tener en cuenta, aunque teniéndose que dar las siguientes condiciones: primero, que la sustancia u objeto resultante se use habitualmente para una finalidad específica; segundo, que exista un mercado o una demanda para dicha sustancia u objeto; tercero, que la sustancia u objeto resultante cumpla los requisitos técnicos para las finalidades específicas, la legislación existente y las normas aplicables a los productos; y cuarto, que el uso de la sustancia u objeto resultante no genere impactos adversos para el medio ambiente o a la salud.

Ésta nueva ley se rige por los  principios de proximidad y autosuficiencia en el traslado de los residuos, restringiendo la facultad de las comunidades para poner limitaciones al libre traslado de residuos entre comunidades autónomas únicamente para los residuos destinados a la eliminación (cualquiera que sea su naturaleza) y para los residuos domésticos mezclados (es decir, los no provenientes de recogida selectiva) destinados a la valorización, que se sujetarán en todo caso a los citados principios de autosuficiencia y proximidad.

Respecto a la contaminación de suelos, dedica varios artículos que refuerza la prevención y seguridad del medio ambiente respecto a ésta problemática. La nueva Ley de Residuos, es en los supuestos de contaminación en bienes de dominio público en régimen de concesión, en los que el poseedor y el propietario, por ese orden, responderán de forma subsidiaria en defecto del causante o causantes de la contaminación.

La novedad más relevante introducida por la nueva Ley de Residuos en materia de suelos contaminados viene dada por la posibilidad de llevar a cabo su recuperación de forma voluntaria por el responsable de dicha recuperación, sin la previa declaración de suelo contaminado por parte del órgano ambiental, que, como se sabe, era requisito indispensable bajo la derogada Ley 10/1998 para imponer la obligación de recuperación del suelo. De esta forma, la reparación voluntaria se podrá llevar a cabo mediante un proyecto de descontaminación, que necesariamente deberá ser validado por el órgano autonómico competente. Ese mismo órgano deberá llevar un registro de las descontaminaciones que se lleven a cabo de manera voluntaria.

Como se puede observar, son bastantes las novedades que presenta e ideas de negocio que da a pensar la nueva normativa vigente, la cual, como se citó anteriormente, desde un modo coherente y sensato, junto al englobe de las distintas leyes también vigentes en la materia, puede y será un impulso económico para aquellos vanguardistas que se embarquen.

Ocyas lleva mucho tiempo trabajando temas de contaminación de suelos, fitorremediación, análisis de riesgos ambientales, modelización digital de elevaciones… Así pues, comprobamos una vez más como la red nacional de Inpenor cubre una necesidad más en temática ajena al automóvil, pues contamos con un equipo de profesionales a la vanguardia y especializados, en este caso, en materia medioambiental.

 Ángel Orts

Ocyas S.L.

Sevilla 2013