Examen de carnet conducir 2013

¿Qué cambia en el nuevo examen de conducir?

Desde el pasado 21 de enero de este año, se comenzó a aplicar en todo España el nuevo modelo de examen de carnet de conducir de acuerdo a los cambios, previstos en la Directiva Europea 2006/126 y en el vigente Reglamento General de Conductores, que entraron en vigor el 19 de enero de 2013, se trata de unificar los criterios a la hora de fijar los requisitos para ponerse al volante de un vehículo en cualquier país europeo. Y con ello armonizar una legislación válida para todos los países miembros de la UE.

Con este nuevo sistema pretende acabarse con el aprendizaje de las preguntas de los test para aprobar la prueba teórica, y circular de manera autómata en la prueba práctica. La Dirección General de Tráfico (DGT) quiere implantar con este nuevo sistema que el examinado demuestre realmente el conocimiento de las normas y su pericia al volante.

Además de que con ello el examinado se enfrente de una manera más similar a las situaciones reales que se dan en el día a día al circular en carretera.

Cambios en las pruebas del nuevo examen de conducir 2013

 
Prueba teórica 2013:

La base de preguntas de las que se extraían las del examen, ha pasado de unas 800 a unas 15.500 preguntas, de modo que será imposible aprendérselas de memoria. El examen se compone de 30 preguntas generales las cuales se deberán responder en 30 minutos. Se permitirán tres fallos como máximo.

Prueba práctica 2013: Esta prueba es la que sufre más cambios

La duración de la prueba será como mínimo de 25 minutos para los permisos A1, A2, B y BTP, y de 45 minutos para los permisos restantes, excepto los de las clases AM y A, que no requieren prueba de circulación.

 Como norma general, se agotará el tiempo mínimo para cada tipo de permiso. No obstante, hay tres supuestos en los que se interrumpirá el examen:

1) La comisión de una falta eliminatoria que comporte un peligro real y concreto.
2) Cuando se produzca una intervención justificada del profesor.
3) Cuando quede acreditada una manifiesta impericia del aspirante

Antes del inicio de dicha prueba, el examinador le podrá pedir que verifique ciertos elementos del vehículo, como la dirección, los frenos, los niveles del aceite o del líquido del limpiaparabrisas, faros, la presión o dibujo de los neumáticos, por poner algunos ejemplos. Asimismo, el aspirante deberá regular el asiento, los reposacabezas, los espejos retrovisores.

Desde la DGT quieren hacer ver que ahora la formación de los conductores, a un nivel práctico, va a ser algo más exigente con aspectos que hasta la fecha no se tenían en consideración. Ya que aunque parezca que se trata de un nuevo cambio, pedir al aspirante que identifique los elementos del vehículo estaba ya en el derogado Reglamento General de Conductores de 1997, y también en el vigente, 2009. De hecho, al aspirante se le podría pedir hasta que cambie una rueda. Por lo tanto, ese punto no trae nada nuevo, sólo supone que ahora se llevará a cabo.

La principal novedad es la introducción de lo que la DGT denomina “conducción autónoma”, y que durará diez minutos. En la que el examinador le indicará al aspirante que se dirija a un destino concreto sin darle más instrucciones. Esta nueva norma será obligatoria para todos los permisos, salvo los de las clases A1 y A2.

Pretende evitar que el examinado actúe de manera mecánica, únicamente siguiendo las órdenes recibidas, con esto el miedo escénico de los primeros momentos disminuye, y puede centrarse en la conducción, no olvidemos que el examen se realiza en tráfico abierto.

A continuación, durante 15 minutos, la conducción será guiada (como en el anterior formato de examen).

Se valorará la “conducción eficiente”, se trata de que el aspirante circule a una velocidad estable, sin cambios bruscos ni acelerones. El objetivo es fomentar el ahorro de combustible y la reducción de emisiones de gases contaminantes a la atmósfera. La conducción ineficiente será considerada falta leve.

Una vez finalice dicha prueba, el examinador procederá a una explicación breve (no más de dos minutos) al alumno de los fallos cometidos así como los puntos a favor.

 

Qué persigue la modificación del examen de conducir

Aumentar la dificultad (con un fundamento, no sin sentido) siempre es positivo en el caso del carnet de conducir. Se ven a diario demasiadas personas que demuestran no tener las aptitudes necesarias para poseer una licencia para conducir vehículos a motor; sobre todo cuando éstos pueden ser muy peligrosos si los utilizamos incorrectamente. Ésto mismo es lo que busca el nuevo examen, con las nuevas pruebas (más complejas a priori) tendremos que demostrar si realmente estamos preparados para conducir entre cientos de vehículos correctamente y si conocemos los elementos que influyen en nuestra seguridad y en la de los demás (mantenimiento de nuestro vehículo: luces, aceite, neumáticos, etc).

En Inpenor vemos a diario, gracias a nuestra labor en reconstrucción de accidentes, como hay demasiadas imprudencias al volante pero también personas que, o bien ya no deberían poseer carnet (por una pérdida de capacidades), o bien necesitarían más tiempo de prácticas antes de dejarlo circular por su propia cuenta y riesgo.

Los accidentes hay que reducirlos al máximo y hacer que los conductores tengamos la menor parte posible de culpa en ellos. Para esto, la formación siempre es una gran herramienta.

R. Beade

Inpenor 2013

A Coruña