Vehículos y combustibles alternativos

Hoy en día la mitad de los españoles tienen carnet de conducir, lo que supone una gran cantidad de desplazamientos a motor al día para diferentes gestiones, por ejemplo una de las más habituales es el desplazamiento al lugar de trabajo (pequeñas o grandes distancias).

A continuación se muestra un gráfico en el que se observa la manera de desplazarse al trabajo elegida por los habitantes de las diferentes comunidades autónomas.

Claramente un alto porcentaje de españoles se desplaza de forma habitual a su trabajo en su vehículo privado, lo que conlleva a un alto consumo de carburante diario.

A nivel mundial el consumo del petróleo ha ido incrementándose, al igual que su extracción, lo que nos lleva a una gran problemática medioambiental y económica.

Actualmente en España el sector del transporte es el responsable del 29 por cien del total de las emisiones de CO2 ya que el transporte por carretera se abastece principalmente de productos petrolíferos, importados prácticamente en su totalidad, lo que contribuye a que nuestra dependencia energética del exterior este próxima al 80 por cien, muy superior a la media europea.

Resulta interesante reseñar que por cada litro de gasolina consumido, un coche emite en promedio 2,3 kg de CO2 y por cada litro de gasóleo, unos 2,6 kg de CO2. Y es precisamente el dióxido de carbono (CO2), que se produce en la combustión de todos los combustibles fósiles, el principal gas causante del efecto invernadero.

Las emisiones del transporte intensifican este efecto y favorecen el cambio climático, además de generar otros tipos de contaminantes. De todos ellos, es el CO2 (dióxido de carbono) el que representa el mayor reto para el transporte en cuanto a la búsqueda de métodos de reducción, tanto por su dimensión e importancia para el cambio climático como por su dificultad para ser reducido.

FORMAS DE AHORRO DE CARBURANTE

A continuación se  muestran unos pequeños consejos para ahorrar en combustible:

  • Planificar la ruta más corta y menor masificada.
  • No utilizar el vehículo para trayectos muy cortos ya que puede llegar a consumir 20 litros/ 100 km, más del doble que en carretera.
  • Evitar el exceso de peso en el vehículo. Cada 100 kg de peso adicional se incrementa el consumo un 5%.
  • El aire acondicionado incrementa un 20 % del consumo del carburante. Es aconsejable mantener la temperatura entre 21-24 ºC.
  • Apagar el motor durante las paradas superiores a 1 minuto, ya que en ralentí, el coche consume entre 0,5 y 0,7 litros/hora.
  • Buscar alternativas para desplazarse, compartir coche con los compañeros de trabajo, el transporte público, la bicicleta o caminar, en caso de distancias cortas.
  • Revisar el vehículo de forma periódica: presión de los neumáticos y alineado de los mismos, cambio de filtros, aceite y bujías y motor bien regulado.

Además de lo ya expuesto, otro factor a tener en cuenta para ahorrar es el estilo de conducción. Los avances tecnológicos de los automóviles han facilitado el desarrollo de nuevas técnicas de conducción, que conllevan importantes beneficios, hasta un ahorro del 15% de carburante.

Como hemos comentado anteriormente, el CO2 es el principal gas de efecto invernadero responsable del calentamiento del planeta; por lo que la Unión Europea ha marcado como límite unas emisiones medias de CO2 de 130 g/Km en 2016  y de 95 g/Km en 2020.

Una manera de solucionar las emisiones de CO2, es la utilización de vehículos con tecnologías de motorización diferente a los motores convencionales de combustión interna. Entre los que se distinguen los híbridos, de pila de combustible y los eléctricos puros.

VEHÍCULOS CON COMBUSTIBLES ALTERNATIVOS

Los coches híbridos tienen un motor de combustión interna y un motor eléctrico. El motor térmico se detiene en las paradas del vehículo y el eléctrico ayuda al térmico en los arranques y aceleraciones. Tienen freno regenerativo, que aprovecha la energía de frenada para producir electricidad, y baterías acumuladoras.

La combinación de un motor de combustión operando siempre en su zona de máxima eficiencia, y la recuperación de energía del frenado (útil especialmente en los tramos cortos), hace que estos vehículos alcancen un mejor rendimiento que algunos vehículos convencionales o de determinada época, especialmente en carreteras muy transitadas, donde se concentra la mayor parte del tráfico, de forma que se reducen significativamente tanto el consumo de combustible como las emisiones contaminantes..

La pila de combustible es un sistema electroquímico que transforma la energía química en energía eléctrica y vapor de agua. Este concepto ofrece ventajas sustanciales sobre la tecnología clásica de combustión, no solamente por el aumento de la eficiencia (que puede ser superior en más de un 20%) sino porque cuando se utiliza el hidrógeno como combustible la única emisión producida es vapor de agua.

Los coches eléctricos están alimentados por baterías y no producen emisiones contaminantes en el punto de utilización, siendo además muy silenciosos.

Los incentivos aplicados al impulso de vehículos eléctricos en los dos últimos años han contribuido a favorecer la adquisición de cerca de 5.000 vehículos eléctricos, que va a permitir evitar, a lo largo de la vida útil de los mismos, la emisión de 75.000 toneladas de CO2 y el ahorro en ese periodo de 150.000 barriles de petróleo.

Además de este tipo de vehículos, nos encontramos con combustibles alternativos como el Gas Natural, Bioetanol y GLP que también ayudan a la menor contaminación.

El Gas Natural difiere principalmente de los vehículos de gasolina en el sistema de alimentación y almacenamiento del combustible (en este caso mayoritariamente metano). En general son vehículos menos contaminantes que los convencionales.

El Bioetanol se produce a partir del azúcar, el almidón o la celulosa. Tiene un carácter renovable y presenta una clara ventaja en cuanto a reducción de emisiones de CO2.

Y por último el combustible GLP, ya comentado anteriormente en una de nuestras noticias. Se trata de una mezcla de propano y butano que se almacena comprimida en un depósito. Presentan ventajas medioambientales al emitir menos contaminantes que los carburantes convencionales.

Una de las buenas noticias es que las emisiones medias de CO2 de los coches matriculados en el primer trimestre del año marcaron un mínimo histórico con 123 gramos por kilómetro recorrido, lo que supone un descenso del 4,5% respecto al mismo período de 2012, según datos de MSI para la Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción (Faconauto).

 En la página del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, (www.idae.es/coches) se puede observar un listado de vehículos con menor consumo de gasolina.

A modo de curiosidad, destacamos un encuentro amigable (www.worldsolarchallenge.org) de vehículos eléctricos solares, que se celebrará del 6 al 13 de Octubre y en el que participarán 42 equipos de 24 países diferentes a lo largo de 3.000 kilómetros en Australia, los equipos salen desde Darwin y el objetivo es ser los primeros en llegar a Adelaida.

 

 

 

N. Santos

A Coruña 

Inpenor 2013